La naturaleza y el ser van de la mano

La naturaleza y el ser van de la mano

Si, efectivamente la naturaleza y el ser van de la mano y aunque parezca una utopía, es posible que esto suceda. Porque millares de personas e instituciones alrededor del mundo están pendientes de cuidar los bosques y mares del planeta Tierra. Y cuidando los bosques nos estamos cuidando a nosotros mismos. Pues como sabemos son esas grandes extensiones de tierra llenas de arboles que purifican al aire que respiramos. Y esto gracias a la función clorofiliana o fotosíntesis. Igualmente el ser humano debe ser muy cuidadoso de evitar contaminar las fuentes del agua proveniente de los ríos y lagunas. Ya que este vital líquido es parte esencial e importante para nuestra vida. De la misma manera debemos entre todos preservar la pureza del agua de los mares. Evitando a toda costa la contaminación ambiental que ponga en peligro la mayor cantidad de alimentos proteicos que existen allí. Por eso la naturaleza y el ser van de la mano siempre y cuando se respete a la misma.

¿Por qué es necesaria la vinculación entre el ser humano y la naturaleza?

Los humanos mantienen desde hace años una relación vinculante estrecha con la naturaleza. Esto ha permitido despertar conciencia principalmente en el ser humano, quien al final ha sido, es y será el gran depredador. Ahora bien, partiendo de lo anteriormente expuesto, hoy en día existen gran cantidad de organizaciones no gubernamentales. La cuales abogan en instituciones muy importantes para defender la naturaleza de muchos daños. De allí se desprende la premisa de que la naturaleza debemos de cuidarla entre todos. Habida cuenta de que ella forma parte integral de nuestra vida y por lo tanto nuestra relación per se, es inseparable. Por tal motivo, se aconseja hacer técnicas naturales positivas con la ayuda de profesionales en la meditación. Así estarás a un paso de compenetrarte con la naturaleza como nuca antes.

¿Cómo nos comportamos con la naturaleza?

A través de los años hemos venido aprendiendo a convivir con lo que nos rodea en el entorno natural. Y por ello aupamos a nuestros hijos a que deben amar a la naturaleza no contaminándola y mucho menos destruyéndola. Igualmente debemos inculcarle a la mayor cantidad de personas con las que mantenemos relaciones. Lo interesante que es mantener apego a la madre naturaleza para que nos siga proveyendo de todo lo necesario para la vida. Indiscutiblemente y eso está documentado a la vista de todos, los desastres ecológicos que han ocurrido hace pocos meses en las selvas amazónicas. Donde millones de metros cuadrados fueron devorados por el fuego provocado por manos asesinas. De más reciente data y según informaciones de cierta credibilidad los incendios forestales ocurridos en Australia. Acabaron con la vida de un sistema ecológico de vital importancia para la humanidad. Pero se cree que esto se debió a fenómenos climatológicos. Lo mismo ha sucedido con millares de hectáreas de tierras sembradas en California y zonas aledañas. Donde el criminal fuego ha acabado con grandes sembradíos e inclusive con vidas humanas.

Debemos insistir en que debemos proteger a la naturaleza

Se hace perentorio y hacia esto deben inclinarse las autoridades, a fomentar una política de cuidado y mantenimiento de la naturaleza, desde la escuela. Para que de allí salgan ciudadanos formados con ideas protectoras del hábitat. Grandes extensiones se observan por medio de trasmisiones satelitales totalmente devastadas, estériles, no productivas. Porque la mano depredadora del hombre no ha hecho hincapié en que la naturaleza va de la mano con nosotros para nuestra permanencia en el planeta. De continuar impávidos ante lo que está ocurriendo actualmente en el globo terráqueo. No pasaran muchos años más sin que la naturaleza se vengue de nosotros por no haberla cuidado como se debía cuando tuvimos la oportunidad de mimarla. Cantidad de enfermedades respiratorias producto de la quemazón de desechos tóxicos atentan contra la salud de muchas personas. E indiscutiblemente el origen de ello se encuentra en no ser cuidadosos al momento de eliminar esos desechos.

¿Por qué debemos preservar la naturaleza?

Evidentemente la respuesta es muy sencilla y hasta la podría responder cualquier persona. Por eso sencillamente, si acabamos con la naturaleza se acaba la vida. Es por esa razón que una gran cantidad de organismos multilaterales despliegan sus informaciones, en aras de que por medio de interesantes programas de preservación ambiental, se revierta la tendencia destructiva. La naturaleza como bien sabemos nos dota a la humanidad de grandes cantidades de madera para la construcción de casas. Igualmente la naturaleza nos provee de grandes cantidades de alimentos para poder seguir viviendo. Los animales que pastorean las tierras nos alimentan con enormes cantidades de insumos cargados de proteínas. Y ni que hablar de lo que producen los mares para acabar con las hambrunas sobre la faz de la tierra. Ahora bien, es probable que existan intereses ocultos en promulgar la destrucción de los ecosistemas y no nos explicamos con que beneficio. Ya que al deteriorarse aun más el equilibrio ecológico, nos irá peor a todos. Ya es hora de que le prestemos atención a los problemas que se nos avecinan si no cambiamos nuestra actitud. Y empezamos de una vez por todas a revertir las tendencia que nos ha hecho participes de atentar contra la naturaleza. Ha quedado demostrado a través de la historia que la naturaleza indefectiblemente también posee sus mecanismos de defensa. Y más temprano que tarde ella por medio de manos invisibles tomara acciones contra nosotros por haberla humillado durante tanto tiempo.

Es hora de resembrar al mundo por el bien de las generaciones venideras

De seguir por el camino que vamos, los niños que hoy están naciendo se van a encontrar con unos lugares muy inhóspitos para vivir. Ya que poco a poco se agotan las provisiones de agua dulce, y las sequías hacen estragos entre la población emergente. Los desequilibrios causados en la naturaleza han dado origen a la aparición de plagas voraces. Como la langosta que en cuestión de pocas horas arrasan con grandes sembradíos de plantas alimenticias, dejando a la población pasando penurias. Recientemente han aparecido en sembradíos importantes de Europa y África, ataques masivos de estos insectos. Por lo que las autoridades sanitarias están prevenidas para utilizar fumigaciones con insecticidas de alto impacto para eliminarlas. Es de hacer notar que la naturaleza ha resistido ataques de variadas características. Ya que en muchas ocasiones son las inundaciones las que hacen que se pierdan grandes extensiones de tierras sembradas. Al igual que el cambio de temperatura en diferentes localidades. También en muchas partes del planeta las condiciones para sembrar no son las más propicias. Pues como se ha demostrado por medio de los estudios de suelo, las características de los mismos no son las más apropiadas.
Por qué debemos amar a la naturaleza
Por qué debemos amar a la naturaleza

¿Por qué debemos amar a la naturaleza?

Es de suma importancia para su crecimiento emocional que los niños amen a la naturaleza ya que en ese entorno es que se van a desarrollar plenamente. No queriendo decir con esto que estarán condenados a vivir en la selva. Los padres, los representantes y los educadores, tienen la gran responsabilidad de inculcar a los menores a que se debe respetar la naturaleza como un don provisto por el creador para de ella obtener lo suficiente para poder alimentarnos. Si amamos y cuidamos a la naturaleza como parte integral de nuestro caminar por este mundo. Entonces podemos estar plenamente seguros de que jamás nos va a faltar suministros suficientes para abrigarnos y alimentarnos de una manera segura.
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